Tiradas grandes, y qué hace una posición
Cinco, siete y diez cartas, y por qué el esquema es la mitad del significado.
Una posición es una pregunta que usted le hace a una carta. Esa es toda la idea. Conviene decirlo sin rodeos, porque de ahí sale que la misma carta signifique otra cosa en otro punto de la mesa.
Cinco
El siguiente paso natural. Un esquema habitual: la situación, qué hay detrás, qué viene, qué controla, qué no controla. Suficiente para separar causa de consecuencia, y todavía no tanto como para enterrarle.
Siete
A partir de siete aparece la estructura. Dos cartas para un lado de una decisión, dos para el otro, tres para el suelo en el que se apoyan ambos. Aquí empieza a leer por grupos en vez de carta por carta, y esa es la habilidad de verdad que enseñan las disposiciones grandes.
Diez
Las tiradas de diez cartas, cruz celta incluida, son la parte honda. Son de verdad útiles para una situación enredada que no consigue poner en palabras. Y son donde se ahogan los principiantes, porque diez cartas producen una historia por poco que se las entienda.
Si usa una, léala por bloques. Primero el par central. Luego la línea del tiempo. Luego las cartas sobre otras personas. Luego el desenlace. Nunca de izquierda a derecha.
Elegir el tamaño
Ajuste el número de cartas a lo que ya sabe de la situación. Las disposiciones grandes sobre preguntas vagas producen disparates de aspecto impresionante. Cinco cartas sobre una pregunta afilada le ganan a diez sobre «mi vida» todas las veces.
Esquemas propios
Inventarse una disposición es legítimo y a menudo mejor que tomar prestada una, porque usted sabe qué está preguntando en realidad. Dos reglas. Escribir qué pregunta cada posición antes de tirar. Y mantener su número dentro de lo que de verdad puede sostener en la cabeza, que en casi todo el mundo es menos de lo que cree.